El pulso es el ritmo de trabajo del corazón. Hay dos formas de saber nuestro ritmo de trabajo; o estamos en estado de reposo o estamos en estado activo. Para conocer cuál es nuestra pulsación en reposo debemos tomarnos el pulso en el momento más tranquilo del día. Recomendación, cuando te acabas de levantar, si no te levantas con alarma. Si te levantas con alarma, puedes esperar varios minutos. El ritmo normal del corazón en reposo suele estar entre los 65-85 pulsaciones. Hay factores que pueden afectar el pulso tales como, la edad, condiciones de salud y la no participación regular de actividad física.
Podemos ubicar nuestro pulso en diferentes áreas del cuerpo. En la muñeca donde usualmente ubicamos el reloj o la pulsera. Ubique su mano izquierda con la palma de la mano hacia arriba. Va a utilizar los dedos índices y del corazón de su mano contraria. Coloque ambos dedos debajo del dedo pulgar de su mano izquierda. Exactamente donde termina la muñeca y comienza el antebrazo. En esa ubicación usted debe comenzar a sentir los latidos de su corazón, o sea su pulso. Tan pronto lo tenga, con su reloj va a contar desde 0 cuantos latidos siente por espacio de un minuto. El resultado de ese conteo es su pulso.
Otro lugar para tomar el pulso puede ser entre el cuello y el hueso de la clavícula. Hueso que se encuentra ubicado arriba del pecho entre los hombros. Utilizando los mismos dedos ubicamos el pecho y procedemos al conteo.
Fuente: Reynaldo Soler, Raquel Skerrett, Gabriel Placido.

